03 diciembre 2007

Consumismo.

El otro día después de estar por los mercados de Navidad fui a darme una vuelta por los centros comerciales. Es que la Navidad es la época de la felicidad y esta felicidad se mide en cuantas cosas compres y cuanto gastes...


Lo que me impactó fue ver a estos niños jugando en un mini río a buscadores de oro... La verdad es que ahora los ponen a todos a jugar a cosas virtuales, el último juego virtual el de buscadores de tesoros en un río. La verdad es que me dieron ganas de decirle a la madre, anda manda a tu niño a la calle a romper ventanas y a apedrear gatos que qué hacen ahí perdiendo el tiempo y la infancia... luego de que van a hablar a sus amigos cuando sean mayores... Con lo divertido que era llegar a tu casa pensando que te iban a castigar y que de hoy no pasaba que te dieran una paliza por romper cosas y/o hacer trastadas.


...y la madre pues se lo cree que el niño ha encontrado oro.



Yo fui a comprar unos vasos, y en la sección de complementos de cocina pues tenían montadas unas sesiones de aerobic recetas de cocina un híbrido un poco raro... la cosa es que estaban allí cocinando probando las cacerolas y el pavo hablando por el micrófono estilo Karaoke... me fui antes de que me pidiera opinión sobre lo que estaban allí haciendo porque hay días que soy muy sincero... no hay lugar a la mentira piadosa.

En verdad el día de antes vi un documental, "La pesadilla de Darwin" en el que se habla de la pobreza en el tercer mundo. Nada más salir al centro ya estaba en el primer mundo... lo primero que vi en el centro comercial fue los cosméticos, cualquier pintalabios a 12€ o cosas así... con menos de ese dinero viven 12 personas un día, pero claro a ellos no les importa estar guapos solo comer, es que hay que ver que poco superficiales son en el tercer mundo... muy triste. No se si me estaré ablandando o si soy un demagogo, pero me siento parte de esta sociedad e incapaz de hacer nada para cambiar el mundo solo me siento como un simple espectador. Igual la diferencia entre estar en África esnifando pegamento o aquí ahora con una vida medio resuelta sea solo nacer, eso de nacer con o sin pecado original...

3 comentarios:

Consuelo dijo...

Jugar con muñecas de cartón piedra o de plástico ya era un lujo cuando en su mayor parte las niñas del pueblo contábamos sólo con muñecas de trapo que habíamos cosido nosotras mismas pues nuestras madres tenian mucho que remendar y zurzir.
Cambian los tiempos. Cambian las actividades pero sigue permaneciendo la necesidad de jugar.
Del resto: Al menos te sorprende. Tener o ser. Menuda cuestión. Despues de ver el documental citado se de alguien muy cercano que no pudo comer en varios días.
Tal vez entre todos podamos cambiar el mundo, al menos a lo Dylan: mejorando esa parte pequeñita que es el de uno.
Estoy surtida de vecians/os estupendos. Mi vecina está contra el consumo y por la vida "ecológica" asi que hemos organizado un "círculo" de ropa/juguetes/libros usados. De mis/sus sobrinos/as a sus niñas/os y ahí a los mios y de aqui a lso de la vecina de enfrente qeu aun peude pasarselo a una amiga qeu tambien se los pasa... y asi vamos.
MI mayor cuando niño quiso ir al McDonald y a mi me parecia una cochinada asi que lo llevé y le pedí una hamburguesa básica con mucha cebolla bien picada. Le dio un asco tan grande que no repitó hasta la mayoria de edad. (Burra y radical, lo se)
Pero tenemos series estupendas tipo oso de la casa azul. Asi que me voy a ver si hablan el oso y la luna. Seguro que tienen muchas cosas que contarse. Se lo pasn pipa buscando la sombra y paseando entre nubes.
No iba a ser todo malo en la casa del señor.
PD: Ahi (y aquí) gastan mucha energía a cuenta de los mercadillos de navidad y luego vendrán con discursos "ecologistas".
(Comentario largo es. Quedado me he en la gloria, Luc, jejeje)

Consuelo dijo...

Jugar con muñecas de cartón piedra o de plástico ya era un lujo cuando en su mayor parte las niñas del pueblo contábamos sólo con muñecas de trapo que habíamos cosido nosotras mismas pues nuestras madres tenian mucho que remendar y zurzir.
Cambian los tiempos. Cambian las actividades pero sigue permaneciendo la necesidad de jugar.
Del resto: Al menos te sorprende. Tener o ser. Menuda cuestión. Despues de ver el documental citado se de alguien muy cercano que no pudo comer en varios días.
Tal vez entre todos podamos cambiar el mundo, al menos a lo Dylan: mejorando esa parte pequeñita que es el de uno.
Estoy surtida de vecians/os estupendos. Mi vecina está contra el consumo y por la vida "ecológica" asi que hemos organizado un "círculo" de ropa/juguetes/libros usados. De mis/sus sobrinos/as a sus niñas/os y ahí a los mios y de aqui a lso de la vecina de enfrente qeu aun peude pasarselo a una amiga qeu tambien se los pasa... y asi vamos.
MI mayor cuando niño quiso ir al McDonald y a mi me parecia una cochinada asi que lo llevé y le pedí una hamburguesa básica con mucha cebolla bien picada. Le dio un asco tan grande que no repitó hasta la mayoria de edad. (Burra y radical, lo se)
Pero tenemos series estupendas tipo oso de la casa azul. Asi que me voy a ver si hablan el oso y la luna. Seguro que tienen muchas cosas que contarse. Se lo pasn pipa buscando la sombra y paseando entre nubes.
No iba a ser todo malo en la casa del señor.
PD: Ahi (y aquí) gastan mucha energía a cuenta de los mercadillos de navidad y luego vendrán con discursos "ecologistas".
(Comentario largo es. Quedado me he en la gloria, Luc, jejeje)

Juan Jesús dijo...

Pero tienes toda la razón... un buen comentario. :-)