28 septiembre 2007

Oktoberfest


El fin de semana pasado fui a Múnich a la fiesta de la cerveza... no es que la cerveza me vuelva especialmente loco pero bueno, siempre se puede mezclar con otras cosas para darle un cierto sabor.


Pues en la Oktoberfest hay desfiles...














Bueno, muchos sitios donde poder comprarte un rico zumo 100% de cebada de la buena... como la que le gusta a mi padre y si mi padre lo toma entonces no tiene que ser mala... por un día de serle infiel a la coca-cola no creo que pase nada ;-P


Dentro hay música en directo, típica alemana eso sí nada de Paquito chocolatero porque...



La gente sentada en las mesas pidiendo cerveza... Hay que ver lo bien que le quedan los vestidos a las chichas y lo pardillos que quedan los chicos... osea el paraíso, todo chicas guapas y los tíos pardillos, ni en el mejor de mis sueños...


Unas cuantas jarras de cerveza casi vacías... la dosis 1 litro cada una a un precio que no se establecer muy bien porque el camarero cobraba según le parecía entre 7€ y 10€ creo que me oscilaron los precios... así que visto lo visto le pagaba siempre precio justo 7€ que no vayan a pensarse que soy guiri = a tonto, que soy español de España...


Dos bábaras super simpáticas que conocí allí y que me han vuelto a invitar este fin de semana a la Oktoberfest... igual el próximo fin de semana cuando acabe con el artículo.



Y al final, pues todo el mundo encima de la mesa super alegres, super felices... esta es mi definición de estado del bienestar.... único problema, llevar dinero de bolsillo todo lo que podáis porque dentro no hay cajeros y si sales de la carpa ya no vuelves a entrar, para mi gracias a Dios que las almas caritativas bábaras no dejaron que pasara sed... porque si llega a ser por mis amigos, que duro podría ser atravesar el desierto.


También había comida, mucha, toda la que quisieras.

2 comentarios:

Consuelo dijo...

¿Solo se bebia?

Juan Jesús dijo...

No, se podía comer también.