06 septiembre 2007

La ermita de San Marcos.


Esta es la ermita de San Marcos. Una tarde de camino a Santa Lucía, para cumplir un encargo y pasearme, pues pasé por allí y le hice un par de fotos a la ermita.

El santo no está en su sitio pero si un cuadro con su imagen... la tradición en el día de San Marcos es cumplir las promesas hechas al santo tirándole cohetes o haciéndole rosquillas para repartir entre la gente... El año que viene el santo no podrá contar con las rosquillas que tanto le gustaban a Anariu, por desgracia, aunque quien sabe de los milagros que es capaz de hacer este santo. Es de todos bien sabido que San Marcos es fiel cumplidor de las peticiones que recibe y que nunca defrauda a nadie.



La última foto la hice sin flash y se puede ver como toda la ermita por dentro estaba de color rojo por la luz del sol que atravesaba las ventanas. Los bancos son los antiguos de la iglesia, no los más antiguos que Don Ángel llevo al lugar X y que ya nunca volvieron a su lugar original... otro expolio. Solo queda un banco, está en la iglesia en la parte posterior del altar por donde sale el cura a la sacristía. Es como un baúl en el que te puedes sentar encima... lo se porque lo vi montones de veces cuando estuve trabajando de monaguillo... todo por pillar más obleas de las permitidas, claro que todo trabajo debe de estar debidamente remunerado... jajajaja!!!

2 comentarios:

Consuelo dijo...

Era mi vecino y ahora lo echo en falta. Me asomaba al ventanuco a saludarle y a chincharlo un poco porque soy más bien del club de fans de Santa Lucía, si bien esto no impide que mantuviera con San Marcos agradables y respetuosas relaciones de vecindad.
Creo que se siente preso en su nuevo emplazamiento. Según dicen quieren cuidar al talla. ¿temeran acaso qeu ese león con pluma (segun opina un amigo) decida apuntarse a otra operacion de cambio de especie para así volver a ser toro, su estado original?. Es qeu nuestro San Marcos es San Lucas. Tal vez por eso se esfuerce tanto en cumplir nuestras peticiones. Querra que el reconozcamos. No sabe que le queremos de todos modos, no importa su nombre ni su estatus en la corete celestial.
Solo espero que no se cargen el tranco. Me gusta sentarme alli apoyar la cabeza en el dintel, cerrar los ojos y escuchar el tiempo. Tal vez un dia el cantar del agua por la acequia o el aroma de alfalfa recien cortada me hagan regresar.

Juan Jesús dijo...

Entonces es San Lucas!!! Como siempre nunca dejas de sorprenderme... cada se aprenden cosas nuevas contigo.